Cirugía de fascitis plantar

Tratamiento cuando el dolor se vuelve crónico

La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en el talón. Se produce por la inflamación o degeneración de la fascia plantar, una banda de tejido que conecta el talón con los dedos y ayuda a mantener el arco del pie. Este problema provoca un dolor intenso en la zona inferior del talón, especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o después de periodos de reposo prolongado.

En la mayoría de los casos, la fascitis plantar mejora con tratamientos conservadores como fisioterapia, estiramientos, plantillas personalizadas, medicación o tratamientos regenerativos. Sin embargo, cuando el dolor persiste durante varios meses y limita la actividad diaria, puede ser necesario valorar el tratamiento quirúrgico.

La cirugía consiste en liberar parcialmente la tensión de la fascia plantar y, en algunos casos, tratar los factores asociados que mantienen la sobrecarga. Este procedimiento permite reducir la tensión sobre el talón, aliviar el dolor y favorecer la recuperación progresiva de la funcionalidad del pie, permitiendo al paciente retomar sus actividades cotidianas con mayor comodidad.

El objetivo es:

  • Reducir o eliminar el dolor crónico del talón
  • Disminuir la tensión sobre la fascia plantar
  • Mejorar la función y el apoyo del pie
  • Recuperar la movilidad y la calidad de vida

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se considera crónica?

Cuando el dolor lleva meses, limita la actividad y no mejora con tratamientos conservadores bien realizados.

¿La cirugía elimina por completo la tensión?

El objetivo es reducir la tensión patológica y mejorar el apoyo, no debilitar el pie.

¿Podré volver a caminar sin dolor?

Ese es el objetivo principal: aliviar el dolor y recuperar funcionalidad de forma progresiva.