¿Qué te ocurre?
- Dolor al apoyar (talón, planta o parte delantera del pie).
- Molestia en la uña con inflamación o infección.
- Un “bulto” o lesión en la planta que pincha al caminar.
- Callos o durezas que vuelven siempre.
- Uñas gruesas, amarillentas o frágiles.
- Cansancio al caminar, inestabilidad o sobrecargas.

